Tienen magia los conciertos en bares pequeños. Me gusta que el ruido de los vasos al chocar sea parte del ambiente, además, se genera un algo especial que hace más cercano para el público al artista. Me gusta porque se parece más a una reunión de amigos en la que todos cuentan y participan en el concierto.
Luis Ramiro llegó a Pachamama sin una lista de canciones. Algunas supongo que las tendría pensadas, otras fueron peticiones, y la mayoría fueron naciendo esa misma noche. Nos cantó casi todos los "Dramas y Caballeros". Nos cantó casi todo lo que le pedimos (al próximo me llevo carmen con letra y acordes en un papel...).
Luis Ramiro llegó a Pachamama sin una lista de canciones. Algunas supongo que las tendría pensadas, otras fueron peticiones, y la mayoría fueron naciendo esa misma noche. Nos cantó casi todos los "Dramas y Caballeros". Nos cantó casi todo lo que le pedimos (al próximo me llevo carmen con letra y acordes en un papel...).
Empezó con un K.O. Boy en el que se le vio feliz por escuchar a unas 100 personas cantarle el estribillo, y siguió con tantas otras que fue difícil bajarlo del escenario. Nos amenazó con un concierto de 4 horas, y lo que no sabía es que seríamos capaces de quedarnos más tiempo escuchándole, son tantas sus canciones.
Ahí estaban Relocos y Recuerdos -por fin en directo-, Mayo del 2002, Paraíso con gastos pagados, Por no, Mientes, Flor de Invernadero y Globos de chicle (dos grandes temas, todo un regalo)... y entre ellas, comentarios, explicaciones, curiosidades... Y cumpleaños feliz...
Eres (o mi buena suerte) y Cuenta conmigo... Y es que, lo bueno de las canciones de Luis Ramiro es que pueden describir momentos de cualquiera, porque quien no tiene miedo a La distancia (con un estribillo a lo Willy Foc), quien no cruza los dedos porque vuelvas a llamar cada madrugada aunque no te quedes a dormir (Diecisiete)... O como todos deberíamos vernos desde los ojos del otro y vernos Per-fec-ta, Quien no se ha quedado alguna vez espiando a su ex cuando la encuentra con otro en una situación en la que antes eráis los protagonistas (El Café), a quien no se le ha parado el corazón en una despedida (El Reloj).. Y Te quiero y te Odio, Romper (del que Icíar Bollain ha hecho el vídeo)...
Y nos regaló dos desenchufados que nos dejaron mudos, de emoción, por que, Luis Ramiro dice que es Humano, pero no es un Humano corriente, y entiendes parte de su timidez cuando es Luis... Y cierra los ojos cuando nos regala "Sálvame" (esa que en el disco empieza con su respiración, tomando aire...), y lo que no sabe -o quizás sí- es q ese salvarse es mutuo y recíproco, que con su música, con su artesanía de canciones, nos da palabras y acordes para nuestros propios dramas que son los de todos, pero él los hace bonitos, qué son sus canciones sino auténticas historias...
Y, por supuesto, acaba con el Tiovivo, porque a pesar de los dramas, lo más cuerdo es montarse en la feria de la vida y vivir, porque en cualquier esquina, puede haber un nuevo drama que quizá sea una comedia...
Después se quedó firmando discos, hablando y saludando a todo el mundo, recogiendo los cables y guardando, con cuidado la guitarra prestada para poder llevarse las notas de vuelta a Madrí, y quien sabe si nuevas canciones en la cabeza...
Luis, una vez fuera del escenario, con la guitarra bien cerrada es algo tímido, es callado y te mira fijamente. Los ojos le brillan, no sé si por las lentillas o por la ilusión de quien está emocionado con lo que hace, ilusionado por haber conseguido hacer El Disco que siempre había querido, por haberse sentido cómodo cantando esos dramas en Ciudad Real, con un montón de gente tarareando sus temas.
Y ya sin la tensión de ser el protagonista, en un bar donde se mezcla con la gente ves que se emociona si suenan los Beatles y disfruta como tú cantando esas canciones que son de todos. Y piensas que parece mentira que no se de cuenta que, para los que estuvimos en Pachamama y en cualquiera de sus conciertos, esa es la sensación al escucharlo, disfrutar con sus cuidadas letras y de su música, porque son historias de todos.

2 piezas encajadas:
Qué gran crónica, Liedchen! Gracias por compartir aquella noche con los demás, tuvo que ser espectacular :)
Un abrazo!
Muy buena crónica, si señora!!
Yo también estuve en el concierto y me pillé su Dramas y Caballeros y no me canso de escucharlo una y otra vez. Tremendas las letras y musicalmente muy bueno también (se nota la mano de Panchito y cia, jeje).
A ver con que nos sorprende Iciar Bollain con "Romper", por lo que he podido ver no tiene mala pinta.
Un saludo.
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