25 octubre 2009

Juego de acordes (o la magia de Andrés Suárez en el escenario)

Andrés Suárez en Pachamama
17 de Octubre de 2009


Prefiero no aprenderme el truco, quiero seguir creyendo en la magia, y seguir sorpendiéndome...

Le dije al Mago, cuando adivinó que me había quedado con el 4 de diamantes y él, antes de que yo eligiera, ya había reservado los otros 4 cuatros junto al corazón de Gema, porque sabía cómo sorprenderme...

Las cosas pasan por algo...

Me habían dicho que Andrés hace espectáculo en el escenario. Después del concierto en Pachamama, pienso que es un mago de acordes, versos y melodías...

Entretuvo nuestra mirada con su voz, cálida y potente, de esas que te abrazan al cantar, para que no notásemos que "sólo" tenía un piano, una guitarra, una pedalera, cinta aislante y sus cuerdas vocales.

Fue regalándonos canciones, primero de "Maneras de romper una ola" -creo recordar que las cantó todas-, para hacernos parte del espectáculo al cantar los estribillos, y después, cuando nos tenía ganados, con los cinco sentidos puesto en el escenario y confiados, apareció el cuatro de diamantes que había elegido "Sálvate tú", junto a las otras nuevas joyas que se había reservado -Piedras y Charcos, Dublín, A paso de gigante, y esa maravillosa canción de la que baila flamenco en Cádiz-, y me quedé con la misma cara de sorpresa, no quiero saber cómo ha salido esa canción, quiero seguir creyendo que alguna vez, no hará falta separarse para ser salvado...

Verlo tocar la guitarra, como si la vida se fuera en cada cambio de traste, como si después de eso no importara que se acabara el mundo, como si estuviera salvándonos... Escucharlo, con la entrega de quien canta porque es su pasión, porque le sale de música de cada poro... Es emocionante.

Y emocionante, fue verlo grabándose los coros, y jugando con todos los colores que pueden salir de una guitarra, o quizás de una paleta de colores que sólo la suya es capaz de pintar, aún tengo la piel erizada.

Nos dejó casi 3 horas de concierto, más de 15 canciones, algunas propias, otras homenaje -Antonio Vega, Ruibal, y esa canción en gallego que suena tan bonita...-, y una sensación de necesitar tiempo para asimilar que nos duró unos días...

Me mocioné, reí, sentí, se me erizó la piel, y disfruté mucho con su música, muchísimo. He ido a muchos conciertos, y este ha sido especialmente mágico. No quiero saber el cómo, simplemente, quiero volverlo a escuchar, y volver a volar, entre acordes.

4 piezas encajadas:

Fernita dijo...

Niña... por dios... q capacidad q tienes p expresar todo eso... si a ti se te erizo la piel en el conci... a mi se me erizo al leer cada una de estas palabras... es emocionante...
me emociona como lo escribes, como transmites y el saber que vives estas cosas de una forma tan igualita a como yo las vivo... (porque ya no las siento... las vivo, las respiro... son mi aire)..
dicen por ahi... ellas se crian y el mar las amontonara!!! jajaj

te quiero cuidate!

Gema dijo...

No puedo estar más de acuerdo contigo... genial concierto, genial compañia...
Mil besos

Mario dijo...

Me encanta que me traduzcas lo que Andrés te hizo y hace sentir. Una crónica genial.
Conozco a Andrés desde hace tiempo. Es buen amigo. He organizado un concierto en mi ciudad. Y volverá pronto. También Marwan y Luis han venido invitados a tocar por estos lares.
Sobre Andrés y sobre parte de mi vida, esculpí un relato que tengo en mi blog. Por si quieres pasarte.

Al menos, creo, la música te gustará.

Por cierto, no tienes habilitada la función para poder seguirte. Lástima. Pero bueno, me apunto tu blog y te visitaré.

Un saludo

Liedchen dijo...

Gracias Mario, sigo tu consejo, y habilito la función :) Nos leemos (y sí había leído tu entrada sobre Andrés, un día llegué a tu blog, de casualidad, qué cosas!)

Chicas, un besazo!

carmen.-