03 noviembre 2009

Al menos, fueron


Ella, un ser en primera persona
del singular,
una noche más,

delante del espejo:
pintando la desgana con carmín,
ocultando la tristeza con rimel,
espolvoreándose un poco de ilusión
por las mejillas.


Él, que busca un somos,
haciendo los nervios ceniza,

intenta suavizar la tensión de su gesto
bebiéndose de un trago un cortado.
Se finge con sus mejores zapatos,
esos que le hacen más alto,
y esa camiseta que hace más verdes sus ojos.


Ella, que sale a bailar
con los besos acumulados.
Pide un ron con hielo,
y se traga la timidez de un trago.
Él sorprendido por el brillo de sus ojos,
llenos de palabras contenidas,
apaga la colilla y con el gesto,
acumula valor para decir,
a esta invito yo...


Ellos siendo una mirada,
una caricia escondida,
un guiño contra todo pronóstico.
Ellos son,
porque saben ser del otro
sin pensar en si serán.


Ella y él, no son más que
excusa agridulce de ron por la mañana,
ganas contenidas en la garganta,
remordimientos en las pestañas,
cobardía en el alma...

Y humo, sólo humo,
volátil
instantáneo,
que igual que llegó,
desapareció
con el aire...





3 piezas encajadas:

Franfer dijo...

leerte es ver tu dentro

Nestor Ruiz dijo...

y en este segundo poema que leo, me encuentro una situación muy conocida...

Me encanta este verso:

Ellos son,
porque saben ser del otro
sin pensar en si serán

Guardatelo bien pq para mi es muy muy bueno.

Un saludo

Liedchen dijo...

Graacias, muchas gracias.

Besos a los 2

carmen.-